miércoles, 3 de diciembre de 2008

Simplemente una chica grande

Había una vez una simple chica que sólo soñaba con ser grande.
En su camino se cruzo con gente que no entendía de que se trataba ese sueño, ella trato de explicarles “sólo quiero ser grande”.
La gente se burlaba de su sueño y sólo le decian que si, trataban de que creyera que estaban de su lado y que compartían su felicidad por alcanzar su sueño.
Lo que nunca ellos entendieron era que ella sólo quería ser “grande”, grande de corazón, grande de alma, una gran hija, hermana y amiga, una gran compañera para ese gran hombre que esperaba. A pesar de que su sueño no se trataba de lograr grandes riquezas o conquistar territorios lejanos, la chica se tuvo que enfrentar a feroces dragones que en cada llamarada de fuego le hacían dudar si el camino y destino que seguía eran los correctos.
Muchas veces en su soledad se pregunto “porque no pueden ver que sólo quiero dejar algo”, “sólo quiero darle un significado a mi vida de forma de que haya válido la pena estar”.
Sentía que estaba en el lugar equivocado y que no encajaba en este mundo, que quizás su forma de dar y entregarse tan apasionadamente la ponían en peligro en esta galaxia.
Mil veces dijo: “ no voy a volver a confiar en la gente” y mil veces mas una se encontro contandole sus secretos a amigos desconocidos.
Yo por mi parte sólo trataba de contenerla y reforzar su idea de que a pesar que muchas veces los otros no podían ver el amor que ella le daba a través de sus acciones, el sólo hecho de darlo la hacia grande, a lo que con una tímida sonrisa respondía: “lo sé... pero duele querer ser grande”.
Natalia

Este texto algunos de mis amigos ya lo conocen, tiene unos añitos. Hoy lo comparto con todos ustedes.

1 comentario:

Ricardo Peixe dijo...

una historia muy bonita.

beso