domingo, 3 de mayo de 2009

Soñé un sueño.

A pocas horas de empezar una nueva década en mi vida, miro para atrás y me preguntó: ¿me convertí en lo que soñé?, ¿estoy en camino de serlo? Y recuerdo una gran lección aprendida estos últimos días; la historia de una mujer increíble, pero que sin embargo, nadie apostaba a su sueño, ¿o era ella quien quizás no lo hizo hasta unos años más tarde?
Es sencillo encontrar culpables afuera, en el contexto, en la falta de oportunidades, pero que de aquellos que crean infinitas posibilidades todo el tiempo, luchando incansablemente por sus sueños.
Evidentemente fue ella quien no apostó a su sueño. Ese caudal, esa riqueza que la hace diferente al resto, siempre estuvo ahí, pero nunca la había sacado, no hasta sus 47 años.
Aún tengo muchos años por delante antes de alcanzar los 47, pero aún así, no puedo dejar de cuestionarme: ¿cuántas veces deje de apostar a mis sueños? ¿Cuántas veces me olvide de ellos por cumplir obligaciones cotidianas? ¿Cuántas veces dude de seguirlos?
Estos días tuve otra señal, encontré una hoja de más de 10 años de antigüedad, donde con toda la frescura de mis 17 años decía: “mi sueño es ayudar a la gente, para que puedan ser más felices y mejores”, es difícil explicar lo que sentí, fue como un escalofrío lleno de energía, como una caricia donde se me decía: “lo estas haciendo bien, sigue a tu ritmo, no temas, lo vas a conseguir. No importa las vueltas que la vida de, vas camino a él, ten fe”.
No importa cuanto tiempo pase, todos tenemos algo especial, algo que nos diferencia de los demás, un don único con el que nacimos, y que la vida espera que podamos desarrollar.
No importa si a los ojos del mundo pareciera que lo olvidamos, ese sueño sigue siempre latiendo como el primer día, apareciendo con más fuerza de cada tanto en tanto, obligándonos a hacernos protagonistas de nuestras acciones, llevándonos a lugares inimaginables, dándonos señales cuando menos fuerza nos quedan para que sigamos adelante.
Soné un sueño y voy a seguir apostando por él, aunque a veces, a los ojos del mundo, parezca que no.

Natalia

PD/-Felices 30 flaquita! ;)