sábado, 28 de septiembre de 2013
La niña que le temía a las alturas.
Había una vez una niña que le temía a las alturas, no importaba cuanto tratarán de convencerla, le seguía temiendo a las alturas.
Cada mañana al despertar observaba desde su ventana esa montaña tan majestuosa, se veía en su cima, pero enseguida recordaba que le temía a las alturas.
Muchas noches la encontraron al pie de la montaña, inmóvil, luego de tantas horas sin poder dar un paso.
Y la vida así paso hasta que un día no lo resistió.
Un día se dio cuenta de que quizás mañana no estaría, de que cada día es un milagro y también un desafío, de que la vida pasa y necesitaba encontrar un sentido, de que tarde o temprano ese sueño se cruzaría en su camino.
Fue así como una mañana muy temprano decidió afrontar su miedo y con incertidumbre emprendió el camino.
Se prometió ir paso a paso, no exigirse por demás, pero sobre todo se prometió confiar.
Y así fue subiendo y de a poco olvidaba sus miedos, y cuando menos lo sospecho dio el paso que a la cima la llevo.
Natalia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

